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Santiago de Punkali
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By:
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PUNKIFER
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Mood:
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drunk
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Date:
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07/09/2008 20:38:10
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Music:
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punk
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UNA PEQUEÑA HISTORIA DEL CIVISMO EN CALI CULTURA EN CALI, JOVEN CIVICO
Como bien dijo león Octavio en la gaceta
dominical del 27 de mayo de 1990 “el Cali que los medios masivos muestran y
promueven, es el superficial, por que el síndrome de la “sintonía total” no les
proporcionaba el oxigeno necesario para ir al fondo y darse cuenta que hay una Cali
alternativa, ajena a la farándula y por tanto, anónima y necesitaría para ser
descubierta, periodistas con vocación de buceadores y amantes de la cultura
verdadera de la comunidad”.
Separemos los términos “civismo” y “cultura”
para analizarlos. Nos encontraremos en la difícil tarea casi imposible, de
hallar las diferencias pues entre estas dos y conjuntamente es que se construye
la verdadera ciudad, la autentica; una cultura debe tener civismo para ser
magníficamente aplicable al comportamiento de los individuos.
Como deberes sociales cabe destacar que hemos
nacido para vivir en comunidad, no solos, no aislados; por lo tanto tenemos
algunas obligaciones que cumplir con las personas que nos rodean, no debemos
hacer a nadie, lo que no queremos que nos hagan, debemos respetar bienes,
opiniones y creencias.
Como deberes cívicos procuraremos conocer la
vida de los personajes ilustres que le han dado brillo a Colombia y a nuestro
municipio, conocer fiestas patrias como el 20 de julio: día de la
independencia; 7 de agosto: día en que se conmemora la batalla de Boyacá, 12 de
octubre: día de la raza, 11 de noviembre: la independencia de Cartagena. Pero
¿Qué utilidad representa memorizar estas fechas? ¿Se ha superado el odio que
han dejado?
No obstante no ayuda de nada “servir a la
patria, acatar leyes y ser útiles en una sociedad” ahora capitalista, si no
tenemos buenas costumbres muy básicas como saludar y despedirse al llegar o
salir de un lugar, no gritar, ni irrespetar a nuestros semejantes, no arrojar
basuras en las calles, inclusive, ser puntuales en los compromisos que
adquiramos, así sea muy “normal” para un colombiano, debemos desestigmatizar
ese comentario de el vocablo habitual de los ciudadanos.
En 1915 la inauguración del ferrocarril fue un
hecho insólito para sus habitantes, como señalaba el historiador luis Aurelio
Ordóñez “cali quedaba comunicada con el resto del mundo” puesto que se viajaba
por tierra en el ferro, de cali hasta buenaventura, de ahí hasta nueva York por
medio del canal de Panamá, recientemente inaugurado para ese entonces.
Económicamente la ciudad creció y el
presupuesto departamental aumento de 31.000 pesos en 1910 a 134.370 pesos en
1916.la ciudad se expandía progresivamente en 1928, año llamado “la gran depresión”
comentaban los abuelos de entonces. Las industrias acapararon la atención
territorial para Cali, se instauraron nuevos edificios bastante notables como
el hotel alférez real y el teatro municipal en 1927, lo que promovió un auge
económico durante los años 20 que hizo cambiar la fisionomía de la ciudad, y ésta
vio aparecer barrios enteros como el de san fernando.
A causa de la guerra entre Colombia y peru en
1932, las familias caleñas se vieron en la obligacion de despojarse de sus
joyas y bienes para solventar los gastos de ese conflicto, lo que propuso una
caida a la economia durante este periodo.y durante los años 40 en el periodo de
la postguerra se estabilizo la economia pero en el ambito socio cultural en 1945 se vio aparecer el fenomeno de la
violencia.
Los habitantes del entonces pueblo azucarero
del valle trabajaron arduo y conjuntamente para convertirse en metrópolis con
la llegada de las multinacionales en los años 50 que proporcionó empleo a
muchos de ellos.
Ya para 1956 la vida civil registro a un mismo
tiempo un impulso cultural y cívico en la ciudad, y aparecieron durante estas décadas,
aquellos recursos informativos de la ciudad como el periódico. Y durante la década
de los 50 Cali mereció el titulo de “capital dinamica de Colombia” gracias a
los servicios de la CENTRAL HIDROELECTRICA DE ANCHICAYA implantada, a los
20.600 nuevo teléfonos, y el CALIPUERTO único terminal aereo de la ciudad.
Antes y Durante
los juegos panamericanos inaugurados en Cali en la tarde del 30 de julio
de 1971 la población mostró interés en ser dueño de sus comportamientos, en ser
responsables y cívicos. Fue ejemplo de continente gracias a su inminente compromiso
con la ciudadanía y hospitalidad local. La ciudad adelanto el ambicioso plan
“Cali Ciudad Nueva” en el cual incluyo equipamiento urbano, ornato, seguridad,
aseo, salud y servicios públicos, y cuando se produjo la ceremonia de clausura
de los panamericanos, la ciudad se convirtió en otra, nueva y se ratifico en la
modernidad, alli comenzo la cali del futuro.
La
música y el arte en general se convirtió a disposición de todos los individuos:
el rock traído desde los EE.UU., gracias a la expansión de los medios de
comunicación, no estaba a mano de los burgueses solamente, ya hacia parte de
los caleños, así como la salsa ya no era exclusiva de sectores populares:
empezó a transmigrar a estratos socio económicos mas elevados.
Personajes como: enrique buenaventura, Andrés
Caicedo, Carlos mayolo, Luis Ospina, supieron interpretar las necesidades de
los jóvenes caleños y fortalecieron el espíritu juvenil por abordar el arte
como tema de interés y cultura por esta época.A medida que la ciudad y la ciencia crecían en
los años 80 y las civilizaciones avanzaban, esos valores cívicos y culturales
se fueron perdiendo y se abrió una brecha a una cultura de superficialidad y
vanidad. Como dijo Edgar Vásquez Benites: “los traumatismos del fin del siglo
en Cali” apoyados en los bienes de consumo expuestos en las pantallas de
televisión y en las seductoras vitrinas de los hipermercados. El narcotráfico
de los años setenta acelero la corrupción política e involucro a diferentes
estratos económicos donde se genero violencia, agresión, y desaparición
forzada; por parte de chicos rudos hambrientos de dinero fácil por fuera de los
medios legales para satisfacer el consumo del momento y la manutención de sus
chicas “kitsch: las niñas Barbie”.
Todo esto podemos ponerlo en paralelo inverso
con la actual Cali desordenada, llena de seguridad democrática, que cuando no
la teníamos si éramos cívicos, bien corrupta tanto socialmente como
ideológicamente en la cual hemos logrado servir a la sociedad, pero sin bases
en las cuales apoyarnos, no conocemos nuestra historia, no nos preocupamos por
ello, ahora lo que los medios de comunicación tratan de inculcarnos son
estereotipos americanos, y europeos, de cómo deberíamos ser, de cómo nos
debemos ver, y eso nos hace recurrir a una internacionalización de nuestra cultura que ya no es nuestra que
ya la abandonamos, que ya nos la quitaron, gracias a la colonización
española y la clonación informática y
recursiva.
Ahora las chicas obedeciendo a esos patrones de
vanidad comunicativa, transforman sus cuerpos, y sus pensamientos, transforman
su calidad de vida, proponiéndose una completamente vacía y superficializada,
los chicos siguen siendo rudos, buscan peleas callejeras, buscan satisfacer
ansias de poder, buscan defender sus territorios y sus pertenencias, al fin y
al cabo eso nos enseñan en la patria: tenemos que defenderla a como de lugar, y
tenemos que hacerla respetar por encima de cualquier otra no importa quienes
afecte.
Ya no es la salsa de Richie Ray la que contagia
a los jóvenes, ya no es el bóogaloo de “amparo arrebato” no son esos ritmos
contagiadores traídos de new York, ni esa bailarina esplendida,
respectivamente. Ahora con el avance de la tecnología, nos desprendimos de eso
que algún día formo parte de nuestra cultura y de la que pensamos hoy
deberíamos tener un poco en los jóvenes, ya que están sufriendo de un problema
generacional relacionado con drogas, pandillas, música de ambiente pesado sin
transmisión alguna de progreso ni formación personal.
Queremos una rehabilitación cultural, la
necesitamos, una reforma en nuestros comportamientos, permearnos de civismo y
regenerar valores culturales desperdiciados, rehabilitación cultural. El cine
fomentado en un club (cine club) es una alfabetización audiovisual, que
requerimos para formarnos a partir de la imagen, imagen diaria, imagen eterna.
Que “buscaba contenidos sociales
políticos y humanos y atacaba el cine comercial” como señalaba Alberto Barbosa
–cine clubista- y que ahora solo estamos sujetos a historias norteamericanas de
suspenso y comedia, donde hemos dejado a un lado nuestro cine local, cine con
memorias inéditas, cine sin memorias modernas.
Cultura y civismo definitivamente no se pueden
separar ni tratar de diferenciar, no podemos dejar que los medios de
desinformación, retrocedan en nuestras culturas antígonas. Debemos sumergirnos
en nuestras costumbres de antaño, recobrar la viveza de nuestra gente, la
solidaridad, la amabilidad, el civismo, y todos esos valores que hacían de
nosotros una ciudad en vía de progreso, bella, y organizada.
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